
-Al final seré tan sólo un recuerdo.- le dije bajando la mirada.
Me miró con los ojos anegados en lágrimas, temblorosa.
-No, no lo entiendes Javier. Si te vas no podré olvidarte jamás, me perderé a mi misma.- mi silencio sentenciador fue roto por las dos únicas palabras que no soportaba oír si las decía ella- Te amo.
Mi corazón debió de partirse en ese preciso momento, al saber que no había nada que pudiera hacer para estar a su lado.
Iba a mudarme ese mismo fin de semana a Stortford, tan lejos de Salamanca, por capricho de mi padre y su nueva novia. ¿Qué podía hacer? No iba a atarla a una relación basada en cartas y en correos, no iba evitar que pudiera ser feliz. Aunque fuera con otra persona.
-En Strortford yo conoceré probablemente a muchas chicas, Bea, y estando tú tan lejos y ellas tan cerca elegiría a cualquiera de ellas. Es cuestión de conveniencia, nena.
Tenía que comportarme como el ser rastrero que no era, para que ella se alegrara de que me fuera tan lejos como fuera posible. Aunque en mi cabeza sólo estuviera ella, aunque no sería capaz de soportar que haya otro hombre junto a ella. Sabía que no soporta que la llamen “nena”.
-Así que sólo un recuerdo ¿eh?- me dijo enfadada.- eres lo peor.
Ambos sabíamos que era su particular forma de decir “te quiero y tú me estás haciendo daño”. Le miré de reojo y sonreí, no podía imaginar mi vida sin ella.
Me marchaba, en principio para siempre. Nuestra relación era imposible y ella lo sabía, pero seguía luchando.
Por un arrebato, quizás el más acertado de toda mi vida, la abracé con todas mis fuerzas, acercándola a mi pecho y respirando su perfume por última vez. Le repetí “te quiero” decenas de veces al oído, la estreché con todo el cariño que era capaz de transmitirle.
Después me separé de ella, la miré con fingido enojo, y en tono irónico, algo jocoso y algo melancólico le dije:
-¡Qué mal me caes! Espero no volver a verte nunca.
Ella sonrió, con una última lágrima resbalando por su mejilla, y me respondió:
-Yo también te odio.
¡Ay, qué lástima!
ResponderEliminarEstá genial, pero es demasiado triste. Aunque las cosas más tristes, suelen ser las más bonitas ;)
Me ha encantado tu primer texto, espero que todos sean igual de buenos:)
ResponderEliminarYo en mi opinión, si amo a alguien estaría dispuesta a estar con él aunque me vaya a kilómetros de distancia...
un besazo. Ah! te sigo:)