
Nací con un defecto (o virtud) realmente extraño en mi personalidad. No sabía si lo que me rodeaba me gustaba o no. No me afectaba nada. Cada cosa era diferente, en absoluto me resultaban dos dulces o dos flores iguales. Conocía el carácter de mi familia y de mis conocidos, pero ninguno me caía bien ni me inspiraba desconfianza. Era imposible decidir porqué unos debían ser mejores o peores que los otros.
Cuando llegué a la adolescencia, el problema empeoró. ¿Qué chico te gusta? ¿A que “fulanita” cae mal a todo el mundo? ¿Qué quieres que te regalemos por tu cumpleaños?
¿Pero ni siquiera tienes un color preferido?
Aquella última pregunta, formulada uno de los primeros días de curso, me abrió los ojos. Tenía que encontrar una razón para discriminar lo que “me gustaba” de lo que no. Aunque tan sólo fuera para aparentar y evitarse problemas. No es que no me gustasen los problemas, pero mi madre decía que no son buenos, y lo que dice mi madre, como suele apuntar mi hermana “va a misa”.
Así que esa misma tarde lo decidí. Escogería dos colores, al azar, y sólo me gustarían las cosas con ese color. O eso diría, aunque me daba pena porque los demás colores no tenían la culpa de que la gente fuese tan rara.
Azul y violeta. Me gustaría tan sólo eso. Las niñas que visten de violeta y las nubes azules (aunque las nubes son blancas, así que ya no me gustan). Sólo apreciaría eso y odiaría el resto del mundo.
o estoy del todo de acuerdo con tu escrito jajaj pues por ejemplo a mi me gusta el rojo el negro el blanco y el gris aunque el blanco sea la ausencia de un color me sigue gustando su tonalidad XDDD asi que por que quedarnos en un color?mezclemos todos juntos nuestra vida con colores por todos los rincones de nuestra mente i de nuestro corazon no seremos perfecto pero si felizes^^ te amo eteramente tuyo:Sergio.
ResponderEliminarMe ha dadomucho que pensar tu texto... Puede quec me parezca un pelín a la protagonista...
ResponderEliminarEn fin, no sé, me rayé pensando,,
Pero que sepas que está muy bien, como siempre ;)
Jejeje, es muy curioso. No creo que esa un defecto. Es la más absoluta neutralidad. No discriminar nada. Es algo maravilloso.
ResponderEliminarestoy de acuerdo con tu texto
ResponderEliminartenes toda la razon.
me encanta como todo lo k escribes
besos
de:Blanca