
Siendo precedida por varios días grises, teñidos de una extraña melancolía por la muerte de dos familiares lejanos a los que ni siquiera conocí y enterrada yo misma bajo libros, responsabilidad y papeles garabateados, todo me irrita. El desinterés me invade, la rabia surge por sí sola y odio todas las horas pasadas en mi propio cautiverio.
Siento rechazo hacia todo, quiero escapar, huir de cuanto me rodea. Las sonrisas me parecen vacuas, burlas, no hay consuelo posible. Apenas se que día es, parece que el sol se ensañara conmigo mostrándome su faz. ¡Nada me gusta! ¡Todo me molesta! El hecho de que un amigo esté ahí y el hecho de que ya no. Que venga o se vaya, me es indiferente. No me consuela cosa alguna.
Me deshago en improperios contra quien busca ayudarme y contra quien apenas les importo. Quien desea dañarme queda insatisfecho, pues ya me hiero yo sola.
Estoy cansada, agotada, agobiada, no siento ser yo. Me encuentro irracionalmente débil y confusa. Aislada de todos por mi propia situación e intelecto.
Las circunstancias me sobrepasan.
Bueno.. A veces son normales estas situaciones. Supongo que lo mejor es tomarse un día de relax, olvidarse de todo, y salir a la calle.
ResponderEliminar:)
ps aora mismo me sento asin pero yo escucho tus consejos y tus opiniones ^^ y lo sabes ^^
ResponderEliminarme encanta como escribes como sempre eres genial.
de:Blanca