sábado, 3 de julio de 2010

La primera carta


Entré en la cocina, ya algo desordenada por los restos del rápido desayuno de mi padre y me senté todavía adormilada sobre una banqueta. No tener que madrugar, es decir, levantarte a la hora de comer, era una de los mayores placeres del verano. Olía a macarrones con salsa boloñesa, mi plato preferido, y al café con pastas preparado para el postre.
Me desperecé y me rasqué la cabeza con aire distraído cuando mi madre se acercó a mi, y tras mirarme con desaprobación (no, no había ordenado el cuarto y desde luego no me había hecho la cama), me entregó una carta.
La dirección en la que vivo estaba trazada firmemente, con letras finas, algo inclinadas y bien delineadas. Podía mirar el lado opuesto y averiguar quién era el remitente de una carta que no esperaba, pero preferí adivinarlo.
Tal vez fuera una amiga de aquellas que conoces en verano y de las que nunca vuelves a saber nada, o por el contrario… ¿Quién sabe? No era muy conocida en mi nuevo instituto, pero podían ser las palabras de un admirador…
Tras bostezar, sin demasiada prisa por conocer el resultado del dilema, comprobé la autoría de mi carta.
Cómo no, una carta del I.E.S Francisco de Quevedo, esta vez para señalar que había un error en mi matrícula de este año. Qué mala suerte. Con todo… ¿Qué esperaba? Nunca fui tan especial como para que una conocida me recordara al cabo de un año, ni lo suficientemente bonita como para tener un amante secreto. Tan solo era lo bastante despistada como para aportar un DNI caducado para el papeleo oficial de mi instituto.
La historia de siempre. Soñaba con recibir cartas con noticias importantes, o llenas de recuerdos y sentimientos, pero nunca me atrevía a enviar yo misma la primera carta.

3 comentarios:

  1. La verdad es que escribes muy muy bien ^^, hace muy poquito que he aterrizado en tu blog, espero no molestar, he leido todos tus relatos y he comentado unos cuantos, y me han maravillado, por lo que me decido a seguir tus entradas, a soñar con tus historias...son muy buenas!!!
    Me despido ya por hoy, que todo vaya bien!!!!


    hasta el próximo relato...

    ResponderEliminar
  2. Ummm... qué bueno.
    Creo que lo que más me gusta, es que describes muy bien lo que tantas veces siento. Cuando de repente recibes algo, de la forma que sea, y tu mente se dispara hacia cosas realmente insospechadas, después la desilusión es demasiado fuerte.
    En fin... Imagino que a muchos de nosotros nos pasa.
    Muy bueno, si señor (;

    Llanos.

    ResponderEliminar