Ella tenía aquellos ojos enormes que parecían verlo todo, profundos y curiosos. Aunque en realidad siempre andaba ensimismada. Cuanto ocurría a su alrededor carecía de importancia. Prefería pensar a ver. A veces se lamentaba de tener tan bien graduada la vista y en cambio no ser capaz de observar lo que ocurría a su alrededor.
Cuando se tumbó a su lado y le miró a los ojos, su ceguera, por un solo instante, desapareció. En los ojos de Sergio podía verlo todo, todo lo que pensaba haberse perdido. El problema es que ese mundo que los demás sí podían ver, ella lo había guardado en el interior de sus pupilas. Todo cobraba sentido con él.
Sus ojos se convirtieron en las linternas que iluminaban su mundo, él era su sol, su guía.
Él era su mundo, toda su vida.
aiss cariño mio si esque no me dejas de sorprender en cada entrada que haces en tu blog me impresiona tantisimo que nuestro amor sea tan puro i tan sincero aveces creo estar viviendo una pelicula de romance pero no,realmente estoy viviendolo en la vida real!! no es un sueño i no acabara por que te dire un secreto siempre abra algo mas fuerte que una idea o un pesamiento i eso un sentimiento en mi caso el amor por que mi amor por ti muebe montañas atraviesa el tiempo i llega desde mi humilde morada hasta lo mas profundo de tu corazon te amo mi vida eternamente tuyo:Sergio.
ResponderEliminarAins dios mío, qué cosas más bonitas se ven por aquí! x)
ResponderEliminarMe alegro, mucho ;)