Leer con esta canción:
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=Ye6YHQ8AZzU
Entre el humo, luces de neón y sobre un suelo cubierto por una sustancia pegajosa no reconocible, la cerveza y demás sustancias alcohólicas volaban de mano en mano.
La música sonaba a todo volumen, y las risas se contagiaban a través de la mirada. Risas y lágrimas de felicidad. Simplemente porque, después de seis años, se habían reunido.
Estaban casi todos: Jose, Carla, Ramón y Víctor. No podían contar con Gloria, ni con Martín. Éste último vivía en el extranjero y Gloria no había querido saber nada de sus antiguos compañeros. Todos se acordaron de brindar por David, para no acabar como él: atado a la corbata, a un empleo inmensamente aburrido y aprisionado por un traje que trataba de mostrar que no era tan decadente por fuera como por dentro.
Más risas, recuerdos. La lista de canciones se sucedía, algunas seguían siendo las mismas.
Carla se levantó, anduvo como le fue posible hasta la barra, sorteando a pequeños grupos de adolescentes pintarrajeados, y pidió una canción en especial.
Regresó tropezando con la misma niñata que horas antes le había dicho que no podía ser metalera si no vestía de negro como ella, y tras dirigirle una mirada asesina, se sentó con el resto.
- Preparad vuestras cervezas chicos, ¡que va a sonar la canción de Martín!
La épica, caballeresca y mítica canción de Martín. Aquella que años antes cantaban todos a coro, aquella que chillaban por encima de la propia música prometiendo vivir mil aventuras y luchar siempre por su honor.
Jarras y botellas se alzaron por encima de sus cabezas, y mientras las agitaban arriesgadamente, comenzaron a berrear de nuevo, con todas sus fuerzas, el principio de la letra. Risas y más risas. Alcohol derramado por las baldosas del bar, y a veces sobre ellos mismos.
Era la excusa, y todos lo sabían. Beber era el pretexto para volverse a encontrar, para cantar sin miedo a la vergüenza, para recordar sin amargura.
A medida que avanzó la canción, las jarras quedaron en la mesa, y sólo prevaleció la amistad. Agarrados de los hombros, terminaron la canción, charlaron durante horas, y olvidaron lo demás.
Las luces de neón siguieron brillando tan sólo unos minutos más después de que salieran del local. Habían aguantado hasta el final.
woo como me gusta este texto
ResponderEliminares genial como todos
un besiko
de:Blanca
buena es la cancion de martin de ana de ti de mi de todos un poco creo yo XDDD siento no aver podido venir antes por aqui la verdad sera por que tengo demasiadas cosas por la cabeza XDD bueno esta noche como en tu texto reviviras mucho hevy cerbeza amigos risas y un gran ambiente festivo siempre quedaran las cerbezas la musica y las grandes amistades no lo dudes ;) te amo mi amor^^
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